
Celebración del 12 de Octubre: día de la Hispanidad, la Virgen del Pilar Patrona de la Guardia Civil y la conciencia de Nación
Cuentan las viejas crónicas que en los albores del cristianismo, la Virgen María, aún viva, se apareció al apóstol Santiago a orillas del Ebro. Era una noche de dudas y desaliento, y el discípulo, exhausto por la incredulidad de los pueblos, sintió desfallecer su fe. Entonces, entre un suave resplandor, la Madre del cielo descendió sobre un pilar de jaspe y le habló con ternura: «Aquí tendrás fuerza, y aquí se alzará un templo donde la fe no se apague». Desde aquel instante, el Pilar se volvió símbolo de constancia y de esperanza, columna firme para quienes sirven en silencio.
Siglos después, cuando la Guardia Civil nació, su espíritu halló en aquella promesa un espejo. La devoción a la Virgen del Pilar fue acogida como guía y amparo de quienes velan por la paz en los caminos, por la vida en los pueblos y por el honor en la tierra. Cada 12 de octubre, en los cuarteles y plazas, las voces se alzan en un mismo sentimiento: gratitud y fe. Ella, la del manto azul, protege a quienes guardan sin descanso. Su nombre es oración en la noche y estandarte en la tempestad. Porque, al igual que aquel pilar de piedra, la Guardia Civil se mantiene firme: defensa del deber, sostén del bien y luz que no se apaga.
Gracias a la Guardia Civil por su entrega, valentía y compromiso con la seguridad de todos. Su dedicación diaria protege nuestras vidas y garantiza la paz en cada rincón de España. Su ejemplo de honor, servicio y sacrificio merece el mayor respeto y reconocimiento de toda la ciudadanía. ¡Gracias siempre!
